A Mi Primo Muerto
Por Diana Vallejo Baca

En lo personal he sufrido como muchos y muchas de la Resistencia, desilusiones tremendas, en mi propia familia hay Golpistas y de cepa. Es duro tratar de encontrar esa confianza en los ojos de mi padre, verlo con cierto dejo de vergüenza porque se volvió comparsa silencioso de torturadores y asesinos a pesar de que he tratado de hacerle ver a través de documentos, fotos y demás el desdén a la vida que estos golpistas acarrean.
A veces pienso que es un señor mayor, pero no comprendo su impasibilidad ante los hechos, mi posición le ha provocado unos enojos enormes los primeros días hasta me bajó de su carro porque me gritó que me callara y le contesté que no me callaría ni él ni ningún golpista a los que considero asesinos pasivos, pero al fin y al cabo asesinos.
Luego saber que tengo tres hermanos, uno consciente pero fuera del país, otro que dice que es de mi bando pero más frío e inactivo que una chapa en el suelo, y el otro que no quiere ni que le comenten del asunto y es amigo de muchos y muchas de ellos y ellas. Desde entonces perdí a mi familia, aunque desde antes por esta misma postura me marginaban, al menos sentía que me querían, pero mis ideas les ofenden, el feminismo, la libertad, los DDHH, son temas secundarios en sus mentes y mis ojos se estancan sin esperanza al encontrar en ellos almas apagadas y acomodadizas.
Les confieso que siento animadversión, porque a raíz de esta crisis, hice ciertas asociaciones, tengo una fotos de mi abuelo paterno, como vestía algo soldadesco, decidí buscar fotos de la época para comparar y me di cuenta que era un soldado de Carías, un comentario que mi papá omitió decirme; si mencionaba cuando estaba pequeña que durante el Cariato no había ladrones y cosas por el estilo, me entró curiosidad y leí (no se lo esperó) dándome cuenta que el Cariato fue una época sombría y los de entonces fueron tan sanguinarios como los de ahora, no he averiguado y le pido ruego que no sea así, deseo que mi abuelo no se haya manchado de injurias, aunque tengo mis dudas porque murió muy joven, tenía mi papá 14 años, nunca he tenido claro de qué es que se murió.
Confieso que me sentí muy perturbada, de que latiera sangre de culpa, sentí un escalofrío y lloré sin lágrimas durante una semana, y es que recordé de inmediato a mi abuelita Marcos mamá de mi mamá, escucho aún hoy con su voz baja y calmada contándome en un murmullo cómo a un primo hermano de ella, que fue de los primeros liberales convencidos fue amarrado de sus pies y atado a un caballo por un soldado de Carías, para devorarlo con saña arrastrándolo en medio de La Venta e impunemente frente a todos los lugareños hasta que se desangró.
La escuché y comprendí que no quería que olvidara semejante injusticia y me pregunté por qué, desde entonces mil porqués , su voz más parecía más de una confesión que de una plática y yo con mis diez años no pasé por alto el dolor depositado por herencia en mi memoria como película; puedo ver a mi primo abuelo ser arrastrado en medio de todo el pueblo, siento su ardor de carne viva, sus golpes, es tremendo, puedo ver su ropa sucia, su piel desgarrada, sus lamentos ahogados, con la cabalgata del caballo, arrastrado por en medio del lecho de un río seco, dejando su vida a jirones y a la fuerza, totalmente en contra de su voluntad en el polvo, en el lodo, enfrente de todos y todas y no hacer nada, eso me atormentó algunas veces, por la crueldad del hecho y no puedo ser apacible ante la misma crueldad de hoy.


Diana:
Un abrazo solidario.Igual mi padre fue cariista,pero no militante,sino simpatizante y aunque no puedo juzgarlo,se que en muchos casos la gente se dio cuenta de tanta crueldad,pero no hizo nada.En otros casos simplemente fueron presa del fanatismo anticomunista. Perdi un tio en el tiempo oscuro de Carias (Todas las dictaduras fascistas son oscuras),no lo conoci,pero suficiente para hacer conciencia de lucha por la justicia !
Ah!
Mi abuelo era uno de los encargados de pegar propaganda de los liberales en el tiempo de Carías, y una vez la milicia nacionalista lo agarró, lo golpearon, lo tuvieron preso varios días, y luego una noche de luna los sacaron para ejecutarlo, a él y como a 15 liberales más. Él era como el 10mo en la fila, y ya habían ejecutado como cinco, cuando se decidió a jugarsela. Los habían llevado a orillas del Ulua, y desde un puente viejo de tren les disparaban en la cabeza y los echaban al río. Mi abuelo, aunque tenía las manos atadas a la espalda, le pegó una patada en el estómago a un soldado, y salió corriendo, saltó, y cayó al río… le dispararon bastantes veces, pero se quedó abajo, y la corriente se lo llevó, logró salir a la orilla cuando estaba lejos.
Él sobrevivió, pero muchos de sus amigos fueron asesinados por la dictadura de Carías. Supongo que llevo la Resistencia en la sangre desde hace mucho…
En estos momentos te toca a tí, has adquirido más conciencia que tus hermanos, has evolucionado y eso es magnífico, siéntete contenta de actuar con valentía, a cada cual le llega su hora.
Sigue adelante.Estás cumpliendo la voluntad del Dios de justicia.