A Mi Primo Muerto
A veces siento que esa sangre de ambas familias, me hace una bomba pues se repelen, se encuentran y circulan en mi cuerpo en una eterna guerra por mis sueños, justifico y me deploro por hacerlo, y no pasa jamás que olvide la cara desfigurada de mi familiar vista a través de las palabras de mi abuela Marcos, me tomó de la mano para indicarme una y otra vez el camino duro de estar atenta, del entendimiento ese tan irónico y fuerte como es el amor a los demás.
A raíz del descubrimiento del trabajo de mi abuelo, desconfié de mi papá cuando nunca lo hice antes, rebusqué en mis recuerdos de los años 80, si él tenía el favor de los militares o no, en ese entonces yo me subí a carros lujosos con timón hidráulico debido al trabajo de él, en el SANAA, él decía que a los militares les gusta el orden que en ese entonces la gente profesional estaba en los puestos que debe y no por padrinazgos políticos. Aún hoy estoy de acuerdo con él respecto a lo de lo político y el trabajo, pero no me gusta la ley del garrote, porque no hay libertad sin decisión propia y los yerros o no, deben de ser enseñanzas para las futuras generaciones y no camisas de fuerza.
Mi mamá que pensó que era igualita a mi papá, se portaba algo brusca conmigo, y yo resentía algunas actitudes, no la entendía, pero al mismo tiempo me llamó la atención darme cuenta que ella colocaba música con mensajes, Mercedes Sosa y su duerme, duerme negrito, Serrat y otros, luego me encontré un Siddhartha y lo leí en esos viajes largos hacia el norte, y me llamaba la atención que mi papá colocaba música de los Carpenter, pero como la amaba cedía y le colocaba sus cintas favoritas, mientras yo me hacía la dormida y escuchaba algunos comentarios sueltos de lo que pasaba en el país.
En fin hoy mi mente pasea en medio del mar y se mantiene a flote, con tragos de sal que arden en la garganta, en la vida, y busco a mi familia, pero no los encuentro, un familiar cercano resguarda las espaldas de un sicario público, mis familiares cercanos no me hablan y yo me pregunto, por experiencia propia, ¿acaso creen esos golpista que ninguno de su sangre en el futuro se sienta avergonzada de llevar espurios familiares en la memoria?…
A pesar de eso, de sentirme contrariada por lo que pasa en mi familia, me siento aferrada a la bondad de mi abuela, a la astucia de mi mamá y su música, a mi primo que no voy a olvidar.


Diana:
Un abrazo solidario.Igual mi padre fue cariista,pero no militante,sino simpatizante y aunque no puedo juzgarlo,se que en muchos casos la gente se dio cuenta de tanta crueldad,pero no hizo nada.En otros casos simplemente fueron presa del fanatismo anticomunista. Perdi un tio en el tiempo oscuro de Carias (Todas las dictaduras fascistas son oscuras),no lo conoci,pero suficiente para hacer conciencia de lucha por la justicia !
Ah!
Mi abuelo era uno de los encargados de pegar propaganda de los liberales en el tiempo de Carías, y una vez la milicia nacionalista lo agarró, lo golpearon, lo tuvieron preso varios días, y luego una noche de luna los sacaron para ejecutarlo, a él y como a 15 liberales más. Él era como el 10mo en la fila, y ya habían ejecutado como cinco, cuando se decidió a jugarsela. Los habían llevado a orillas del Ulua, y desde un puente viejo de tren les disparaban en la cabeza y los echaban al río. Mi abuelo, aunque tenía las manos atadas a la espalda, le pegó una patada en el estómago a un soldado, y salió corriendo, saltó, y cayó al río… le dispararon bastantes veces, pero se quedó abajo, y la corriente se lo llevó, logró salir a la orilla cuando estaba lejos.
Él sobrevivió, pero muchos de sus amigos fueron asesinados por la dictadura de Carías. Supongo que llevo la Resistencia en la sangre desde hace mucho…
En estos momentos te toca a tí, has adquirido más conciencia que tus hermanos, has evolucionado y eso es magnífico, siéntete contenta de actuar con valentía, a cada cual le llega su hora.
Sigue adelante.Estás cumpliendo la voluntad del Dios de justicia.