La realidad global impuesta a Honduras
Fuente: Selvas.org
Por: Tito Pulsinelli
El Tegucigolpe reafirma que Centroamérica es parte integrante del área de influencia y control directo de Estados Unidos. Éstos han decidido que después de la cuasi-anexión de México, esta región estratégica no podía ser una frontera en disputa con el bloque de Sudamérica. Ese riesgo no lo podían permitir cuando la revolución bolivariana, que encabeza Venezuela, estaba cobrando una creciente influencia.
Si el área del Caribe – con excepción de Cuba – constituye el primer anillo de seguridad y explotación del imperio, donde sigue imponiéndose manu militari, en el Istmo Centro-americano les era indispensable la continuación del modelo neocolonial y neoliberal. Un Taiwán en occidente. Por ello, la tarea de desbaratar preventivamente cualquier intento unificador de estos micros-Estados, o impedir que ellos cristalizaran modelos sociales más equitativos, era una tarea de primer orden para Washington.
Desde nuestra perspectiva, estamos pagando el precio por la fallida consolidación de la Federación Centroamericana después de la expulsión de la Corona Española.
La larga cadena de magnicidios, invasiones, golpes y guerras anti-insurgentes impulsadas por los EE.U., han causado la hibernación del latifundio en esos países, el mantenimiento del poder totalitario de la oligarquía y la existencia de economías que son meras extensiones o enclaves de la potencia del Norte.
Con el Tegucigolpe se re-actualiza una práctica añeja en uno de los “anillos débiles” de la cadena, y se notifica que la doctrina Monroe sigue teniendo vigencia, por lo menos, hasta el canal de Panamá. Más al sur, el Pentágono ha comenzado el despliegue de fuerzas para su restauración.
La proliferación de bases militares , el fomento de la subversión interna bajo el disfraz legalista de los procesos de-constituyentes, el sicariato político a través de los mercenarios de la narco-economía, el terrorismo psicológico del latifundio mediático, representan elementos constitutivos de una barrera de contención. Es una etapa en la larga marcha hacia la recuperación de la gran reserva de hidrocarburos venezolanos y la apropiación de la biodiversidad de la Amazonía. No sólo Venezuela o el ALBA están en la mira, también Brasil y el “bloque del sur” están avisados y amenazados.
Fraguando y realizando el Tegucigolpe, el Pentágono ha aclarado que la democracia participativa, los “populismos”, la repotenciación que se intenta de los poderes nacionales, o la inclusión social de los sectores subordinados de nuestros países, no hacen parte de su fórmula de “democracia y libertad”.

