Contra el fascismo en América Latina
4 de junio 2013
Por Anibal Barillas
El origen del fascismo se remonta a los regímenes de Mussolini en Italia, Hitler en la Alemania nazi y Franco en España, pero será después del triunfo de los aliados sobre el llamado "eje"que aquellas ideas nefastas migren a Latinoamérica y sean absorbidas por la diminuta inteligencia de las burguesías conservadoras.
La migración ideológica reproduce aquella debilidad mental con algunos contrastes, pero con la égida del autoritarismo y militarización del Estado en dictaduras como lade Trujillo en República Dominicana (1930-1961),Batista en Cuba, Somoza en Nicaragua (1934-1979), el mariscal Castelo en Brasil (1964), Pinochet en Chile (1973), Bordaberry en Uruguay (1973-1985),Onganía (1966) y Videla (1976) en Argentina, , Laugerud García (1974) y Ríos Montt en Guatemala (1982) y la lista es interminable para el caso nacional[1].
Todo el siglo XX entonces es una lucha incesante entre los movimientos sociales latinoamericanos y el fascismo nacional e internacional que pretendió y pretende instaurar dictaduras en toda la región. El Fascismo es una estructura política que llega al poder por medio de golpes de estado y legitima todo un andamiaje económico excluyente pero también lo puede hacer por la vía sutil de la democracia liberal representativa, en Latinoamérica el movimiento es financiado por Estados Unidos a través de la Central de Inteligencia ?CIA-. Las principales características de esta expresión política son:
a. Bajo una fuerte centralización de Estado totalitario absorbe a una parte de la élite dominante o crea otra para garantizar la alianza entre militares-oligarquía-facción de la sociedad civil, para el caso latinoamericano ello expresa la alta concentración de tierra (terratenientes) y riqueza (burguesía conservadora) y la exclusión de las mayorías pobres.
b. Cuentan con una facción de las fuerzas armadas (generales y coroneles) dispuestos a traicionar los principios constitucionales para derrocar un gobierno democráticamente electo. Ello garantiza el monopolio de la violencia (policía-ejército para reprimir a las fuerzas sociales progresistas: maestros, campesinos, indígenas, estudiantes, partidos políticos, etc.).
c. Tiene el apoyo irrestricto de las oligarquías nacionales quiénes facilitan todo el aparataje logístico y financiamiento para la consecución de los golpes de estado, orquestados la mayoría de las veces con la venia de la embajada norteamericana y la CIA.
d. Cuenta con diferentes grupos de choque dentro de la sociedad civil, que se encarga de armar y lanzar a las calles para cometer asesinatos. Ello implica que encuentran legitimidad en una facción de extrema derecha de la sociedad.
e. Su enemigo principal es la "democracia participativa" y las diversas formas de organización política de la sociedad civil que se oponen a su régimen y serán en ellos que centren sus acciones de violencia. Sin embargo en momentos de profunda desesperación el fascismo arremete también contra la institucionalidad de la "democracia burguesa" donde también encuentra contradicciones.
f. Se legitiman a través de diversos partidos políticos que sirven como aparatos de propaganda de la ideología Fascista.[2]
g. Y por último y no menos importante, cuenta con un equipo de intelectuales orgánicos de su ideología que funcionan desde diversos campos de concentración del pensamiento ?CCP[3]- y ello implica que transmiten sus ideas desde la prensa escrita, digital, la radio, ediciones universitarias, ediciones de institutos de investigación,etc.[4]
En la actualidad las expresiones más representativas del fascismo en Latinoamérica las podemos encontrar en las fuerzas sociales adscritas al proyecto de Capriles en Venezuela que con el abierto apoyo norteamericano pretende derrocar al gobierno boliviariano de Nicolás Maduro, éste es un claro ejemplo del uso de la infiltración de grupos de choque amparados por la embajada norteamericana. Por otro lado tenemos una expresión del fascismo imperial norteamericano que crea un campo de concentración en Guantámo como forma de provocación y agresión al Estado cubano; para el caso de Centroamérica el golpe de Estado a Manuel Zelaya en 2009 puso sobre la mesa la vieja alianza entre CIA-militares-golpistas y políticos de extrema derecha.
En el caso particular de Guatemala debemos decir que el fascismo entra abiertamente como ideología a través de la contrarrevolución en 1954 amparado en el Movimiento de Liberación Nacional MLN- y el CACIF, con sus variantes dicha expresión política se reproduce en los 36 años de guerra en los diferentes partidos políticos vinculados a los dictadores de turno; hoy es notoria la presencia de alguno de los cuadros del extinto MLN en determinados puestos de poder como lacayos de la cúpula empresarial y política, véase el papel deleznable del presidente de la CC, Héctor Pérez Aguilera, y los magistrados Alejandro Maldonado y Roberto Molina al votar a favor en la anulación al juicio al general Efraín Rios Montt, esas son expresiones claras de la filtración del pensamiento fascista en el sistema de justicia nacional. Pero el fascismo es la herencia practico-ideológica de todos los períodos de dictadura en Latinoamericana que alimentaron el servilismo político en detrimento de la soberanía nacional y que en el presente se enraíza, se engarza y se funde con el neoliberalismo como tendencia económica global.
Por lo mismo, levantar la voz contra el fascismo en Guatemala y Latinoamérica implica visualizar que dicha ideología está anclada a la concentración desproporcionada de tierra y capital y que si en todo el siglo XX constituyó la consolidación del sistema patriarcal y la clase terrateniente hoy su cuerpo ideológico-material es parte de un capitalismo extractivo que implica el desarrollo de proyectos agroindustriales como la producción etanol financiados por las grandes instituciones neoliberales (BM, FMI, BID, BCIE) ello requiere grandes extensiones de tierra para la siembra de palma, lo que implica socialmente un nuevo despojo indígena-campesino de tierras aptas para el cultivo.Allí está presente la colonización como residuo histórico, allí está presente el fascismo como expresión ideológica, ésta es la expresión más clara del régimen de propiedad burgués y terrateniente que los pueblos deben abolir en el continente.
[1] Las dictaduras militares se sucedieron en Guatemala de 1954 a 1986, después de ello con el gobierno de Vinicio Cerezo hasta 1996, se entra en una etapa de lo que podríamos llamar "democracia tutelada" por el ejército y la oligarquía.
[2] En Guatemala el partido más representativo es el MLN, pero al desintegrarse su militantes y sus ideas se asientan en partidos como el FRG, PAN, Unionistas, el extinto MAS o VIVA que es una versión de partido de extrema derecha con un fuerte componente protestante.
[3] La referencia se encuentra en la revista cubana Pensar a Contracorriente (2012) y el concepto implica la creación de una determinada infraestructura financiada por capital privado que funciona institucionalmente como un aparato ideológico para auto-legitimar un sistema hegemónico, el de la élite dominante.
[4]En el caso de Guatemala son muchos los intelectuales orgánicos del fascismo nacional, pero podríamos mencionar dentro de los más visibles a nivel mediáticoa Alfred Kalshmit, Armado de la Torre, Mauricio López Bonilla o `'' y habría que hacer un contraste con los intelectuales más liberales (derecha).




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