Aug 15, 2013

Rastreando al espía criminal

Screen shot 2013-08-15 at 2

15 de agosto 2013

Fuente: Bruno Peron Loureiro

Aunque los incidentes diplomáticos con los Estados Unidos sean cada vez más frecuentes o aún se tornen habituales, las recientes denuncias de espionaje a través de recursos de Internet desgastan todavía más la credibilidad en sus relaciones internacionales. El avance tecnológico de este país norteamericano no ve barreras a su injerencia en el resto del mundo.

La Agencia Nacional de Seguridad (NSA, de su sigla en inglés) de los Estados Unidos ha sido objeto de denuncias de espionaje contra personas, empresas e informaciones gubernamentales secretas de varios países. En Brasil, las Fuerzas Armadas y el Ministerio de la Defensa temen que la oficina de la NSA que existió en Brasilia (entre las 16 que hay en el mundo) haya espiado informaciones secretas del gobierno brasilero: existe la desconfianza por ejemplo, que los sistemas de criptografía brasileros hayan sido violados por la NSA. Empresas de Internet (sobre todo las redes sociales: Google, Facebook, Twitter, etc.) son usadas por esta Agencia para la obtención de informaciones de contacto (teléfonos, correo electrónico) y de hábitos y preferencias de consumo de los internautas.

Hubo denuncias de un esquema de espionaje que atenta contra la privacidad y la soberanía de algunos países. Edward Snowden –ex técnico de la NSA– denunció la recolección de informaciones sobre más de dos mil millones de comunicaciones electrónicas que fueron blanco de espionaje en Brasil, mientras que el periodista estadounidense Glenn Greenwald  –que trabaja para el periódico inglés “The Guardian” – publicó las denuncias sobre espionaje. Los dos revelalron que los países más espiados por este programa estadounidense fueron Brasil, China, Rusia, India, Pakistán e Irán.

Es importante que en este momento Brasil dialogue con los países que se convirtieron también en víctimas de la práctica de espionaje por los Estados Unidos. Así, el gobierno brasilero ha optado por la vía de la negociación multilateral (como a través de la Unión Internacional de Telecomunicaciones)

Brasil no está solo en la lucha contra la quiebra de la privacidad de sus ciudadanos y usuarios de Internet. La Canciller alemana, Angela Merkel defendió en su discurso del 14 de julio de 2013, mecanismos para proteger las informaciones personales de los internautas. Una de sus propuestas es que las empresas que ofrecen servicios por Internet avisen a sus clientes y usuarios sobre cuáles son las otras empresas  a las que ellos transmiten sus informaciones de contactos en Europa.

Con todo, el recelo de los usuarios de Internet debe ser todavía mayor, porque las denuncias se refieren no sólo a la transferencia de sus informaciones de contactos a terceros, se investiga también la existencia de un programa más ambicioso de los Estados Unidos de vigilancia de las comunicaciones electrónicas a través de Internet. Las acusaciones son por tanto más graves, porque las informaciones son usadas con fines políticos. Aunque EEUU condene el terrorismo, sus atentados contra la privacidad son equivalentes al mismo mal que ve en otras naciones.

Hay una dinámica política en operación con la que debemos tener precaución.

Assange dejó fugar informaciones diplomáticas secretas de los Estados Unidos, mientras que Snowden denunció la práctica de espionaje por este país. Mientras tanto, el foco de las atenciones de la prensa internacional está en la deportación de estas personas “por haber cometido crímenes” en vez de estarlo en los delitos que ellos acusan.

América del Sur, además de ser una región estigmatizada como centro irradiador de criminalidad, pasa a ofrecer asilo político a estos supuestos criminales de la era de la información. Snowden tuvo su pasaporte estadounidense revocado, pero recibió la oferta de asilo de Bolivia, Nicaragua y Venezuela. Después, varios países de Europa (Italia, Francia, España y Portugal) bloquearon el tráfico aéreo del avión del presidente boliviano Evo Morales, temiendo que éste pudiese estar trasladando a Snowden.

Ciertas contradicciones no se explican por la justicia, sino por la ley del más fuerte.

Mientras tanto, el diálogo multilateral es una herramienta que los países (de América del Sur pero también otros como Alemania) han usado para enfrentar los abusos. Ellos discuten, a través de foros internacionales, estrategias para reducir los formas más sofisticadas de intervención imperial que confunden a las personas en lugar de mantenerlas bien informadas sobre lo que acontece en el mundo.

Los contenidos de los análisis publicados por Barómetro Internacional, son responsabilidad de los autores. Agradecemos la publicación de estos artículos citando esta fuente y solicitamos favor remitir a nuestro correo el Link de la pagina donde esta publicado. 

Contacto: [email protected]

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Añadir comentario