Nov 21, 2013

Parcelas del Nuevo Mundo

Screen shot 2013-11-21 at 10

Fuente: Barómetro Internacional

Por: Bruno Peron Loureiro

Se espera una efervescencia cultural sin precedentes en Brasil entre junio y julio de 2014. Seremos más de 200 millones de brasileros sintonizados en los espectáculos de los medios de comunicación. Las actividades complementarias de la Copa, por un lado pretenden mejorar el nivel de autoconocimiento de los brasileros y por otro, incrementar todavía más nuestro intercambio con el mundo. La enfermedad del latifundio y de la monocultura exportadora cede espacio, al menos en un espectáculo temporal, a las parcelas del Nuevo Mundo.

A través del Concurso de la Cultura 2014, el Ministerio de Cultura enfatiza lo local (arte, audiovisual, danza, arquitectura, literatura, moda, etc.) en un evento de porte internacional. Este concurso pretende seleccionar proyectos para la promoción de centenas de eventos durante los juegos en las doce ciudades-sede de la Copa y revitalizar equipos y espacios culturales. El presupuesto del Ministerio de la Cultura para este propósito será de R$ 35 millones, según el Portal de la Copa (Cultura anuncia inversión de más de R$ 35 millones para la Copa, 8 de agosto de 2013). Para la Ministra de Cultura Marta Suplicy,  Brasil tendrá la oportunidad de mostrarse al mundo y también de conocerse.

El proceso que culminó con la elección de Brasil por la Federación Internacional de Futbol (FIFA) como sede de la Copa en 2014 comenzó con un estimulo a la autoestima de los brasileros. Durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, una campaña internacional situó a Brasil como un “país emergente”, que significa un paraíso para los inversores. Luego se oía y se repetía en la prensa que Brasil se volvió uno de los integrantes del bloque BRICS, al lado de países tan diferentes como Rusia, India y China.

La crisis económica de países con la manía de dueños y civilizadores del mundo (Estados Unidos, España, Francia e Inglaterra) reverberó en la necesidad de admitir nuevos jugadores mundiales para que los prejuicios se compartieran entre los cómplices capitalistas. Así surgieron nuevos polos en las mesas de negociación, se admitieron en el club de las decisiones sobre temas como el medio ambiente y los derechos humanos.

En ese contexto, situar a dos de los BRICS como sede de la Copa del Mundo (ya que Rusia la tendrá en 2018) es una buena estrategia de la dispendiosa FIFA de mover las vanidades de ex miembros del Segundo Mundo (Rusia) y del Tercer Mundo (Brasil).

Habitantes de varias regiones del país se sienten parte de la nación y del mundo debido a la importancia del Brasil, que tiene dimensión continental y será sede de la Copa. Igualmente la población brasilera demuestra su ansia de pertenecer a la nacionalidad cuando contempla regularmente las telenovelas y aúpa por la selección brasilera en una disputa feroz de fútbol.

A pesar de las protestas contrarias a la Copa que también motivaran la toma de las calles a mediados de 2013, hay un sentimiento de orgullo que emana de un país en el que la lucha es incansable.

Mientras tanto, los canales por los que circula el dinero público en Brasil se establecen por gestores que tienen las manos atadas o erguidas tras la cabeza. Es preferible que los millones de Reales gastados en la Copa se invirtieran en la escolaridad de los jóvenes en vez de caer indirectamente en los bolsillos de administradores de hoteles, aerolíneas y taxistas. 

Todo patrón tiene siempre otro patrón que facilita o cohíbe las acciones en la jerarquía de nuestra cultura política. Por eso el dejar de ser una colonia portuguesa Brasil pasó a ser un terreno propio para lo que el mundo tiene de mejor y peor en cultura. Nuestras parcelas son ambivalentes.

Es probable que durante la Copa Brasil muestre al mundo un pedacito de aquello que tiene de mejor. No creo, con todo que la expectativa sobre el autoconocimiento de los brasileros (conforme a la profecía de Marte Suplicy) se realice en la misma proporción. Mientras los turistas extranjeros admiran las exhibiciones artísticas, las periferias (en sentido metafórico) continuaran cobrándole a las autoridades aquello de lo que se las priva.

 

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Añadir comentario