El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, está usando el señalamiento del discurso de odio para estigmatizar a los ciudadanos críticos de su gestión; mientras tanto, en las redes sociales se ha levantado una campaña para desprestigiar a los medios críticos y aún contra quienes tienen el monopolio mediático, para señalar que son estos los que hacen apología del odio.